La mayoría de los mexicanos ( “75 millones” aproximadamente) estamos muy enojados con el accionar del narcotráfico y la delincuencia organizada que azota al país, cual si fuera una plaga devastadora que tiene en jaque mate al gobierno y a la sociedad en general.
Llama mucho la atención lo que se dice cotidianamente en la prensa escrita, radio y televisión sobre estos delincuentes, los cuales aparecen encapuchados y con uniformes muy similares a los que usan las Corporaciones Policíacas (AFI y PFP) y el Ejército, así como portando armas de alto calibre para asaltar y robar, secuestrar y matar a mansalva a sus víctimas.
Pero lo que más estremece y llama la atención es qué, muchas de las personas que delinquen según se comenta en los medios de comunicación, están infiltradas en las filas de los organismos policíacos y militares, gozando de plena impunidad, por lo que es urgente que exista un blindaje o vacuna contra estos virus que acechan y golpetean a la ciudadanía. ¡De no hacerlo, quedará muy claro que todo está diseñado para que así suceda!
Lo más sorprendente de esta situación es la cantidad de decenas de miles de millones de pesos que se gastan para combatir a la inseguridad en cuestión, sin siquiera hacerle mella o en el mejor de los casos, abatirla.
Al respecto, el C. Presidente de la República don Felipe Calderón Hinojosa, solicita más presupuesto al H. Congreso de la Unión (“$104 mil millones de pesos” aprox.) para comprar más armas y contratar más policías para combatir a esa lacra social difícil de controlar. Pedir no empobrece, por supuesto, pero los resultados son muy bajos, corriéndose el peligro de que la espiral cada día sea mayor, por lo que no va alcanzar presupuesto alguno de seguir como actualmente se contempla.
Lo más peligroso de todo esto, es de qué se está dejando de lado y casi en el olvido al sistema educativo, al sector agropecuario y la creación de empleos para los mexicanos, entre otros aspectos.
Desespera la pasividad y frialdad con que actúan las autoridades en relación al desempleo galopante que expulsa a cientos de miles de mexicanos hacia la frontera con los Estados Unidos de Norteamérica en búsqueda de empleo, muriendo muchísimos de ellos en esa travesía de angustia por la sobrevivencia. ¡Estos hechos aunque usted no lo crea, retroalimentan y hacen crecer a la inseguridad rampante!
¡Quizá, lo mejor sería avanzar a pasos agigantados en busca de lograr el equilibrio entre los aspectos mencionados, es decir, invertir en bajar el índice de la inseguridad, pero también invirtiendo en fortalecer al sistema educativo y el agropecuario, así como incrementar las fuentes de trabajo. ¿Cómo?, ahí está la gran empresa paraestatal “PEMEX” para todos los mexicanos, entre otros recursos naturales renovables y no renovables!
De continuar únicamente con la bandera del tema de la inseguridad y más presupuesto cada año para lo mismo sin lograr los resultados esperados, el país tenderá a desmoronarse con toda seguridad, por lo qué, ¡le va mal al gobierno y nos va mal a todos los mexicanos!
Propuesta al H. Congreso de la Unión:
UNICA. Qué se legisle para que tanto Corporaciones Policíacas como Comandos del Ejército NO USEN CAPUCHAS, por la sencilla razón de que confunden a los ciudadanos, es decir, ya no se sabe si son los delincuentes comunes o son los miembros de las corporaciones policíacas los que ponen retenes, catean domicilios, asaltan, secuestran, roban, violan a las mujeres y matan, según informan los noticiarios o si entre ellos (los encapuchados) se vapulean y tabletean con sus metralletas o si es puro show (valga la incertidumbre y desconfianza de los ciudadanos), porque todos usan CAPUCHAS para que no los conozcan y se les pueda identificar, y, para colmo, también visten uniformes idénticos, así como el uso de armas de alto calibre. De legislarse sobre el particular, conllevaría a que la ciudadanía (“75 millones” aproximadamente) les eche montón sólo a los ENCAPUCHADOS (que son como 1.25 millones aproximadamente), causándoles enormes bajas, por lo que en esta forma, sí podemos ayudar al Gobierno Federal a combatir lo que el no puede hacer: ¡La inseguridad tenebrosa y maldita!
Sí de verdad quieren acabar con esta lacra social que es LA INSEGURIDAD: El H. Congreso de la Unión ¡tiene la palabra!
¡FUERA CAPUCHAS!
Gabriel Aguilar Mendoza.
Email: presidencia@forjandopatria.org.mx
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