Se aproxima el momento idóneo para que la partidocracia, esto es, todos los partidos políticos se ocupen de transitar por la democracia directa sin candados y con “efectos vinculativos u obligatorios para las autoridades” sin derecho a veto, para que sus dirigentes de dichos partidos políticos den señales a sus legisladores para que de una vez por todas se atrevan a elevar a rango constitucional y a nivel federal las figuras conocidas como el referendo, el plebiscito, la consulta popular, y la revocación de mandato como marco legal.
¡Ahí está esperando el abstencionismo vivo, cauteloso y mayoritario como posible elector! ¡No le den la espalda y conquístenlo para que les de representatividad!
Al respecto, es sano, noble y loable recordar que la soberanía del pueblo subsiste cuando los gobernantes asumen constitucionalmente el mandato como máximos jefes para servir a su pueblo, gracias al sufragio universal, el cual no es un cheque en blanco para que hagan lo que les venga en gana, sino todo lo contrario, si no cumplen con el encargo conferido se les tiene que enjuiciar de alguna manera, por lo menos, quitándolos o separándolos del poder que ostentan, pero para que eso suceda es obvio que las figuras democráticas mencionadas deben estar expresas en la Ley suprema. Y, a propósito, ¿Por qué los legisladores han descuidado este tema tan importante? ¿No les interesa que nuestro país, su país también, esté al nivel de los más avanzados sobre estas reglas de poder o entre las naciones más democráticas del mundo? ¿Por qué no? O ¿Por qué sí? ¿A qué le tienen miedo? ¡Es mejor qué para la salud de ellos y la de nosotros los ciudadanos también, qué lo digan con argumentos y coraje para sus convicciones! ¡Más les vale!
Esta es la gran oportunidad para todos los partidos políticos, especialmente para los socialdemócratas como el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Socialdemócrata (PSD), así como los de izquierda y que son el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el Partido Convergencia por la democracia (PCD) y el Partido del Trabajo (PT), para que demuestren en los hechos lo que a voz en cuello y cotidianamente expresan en torno a la democracia, razón por la cual, es de esperarse que no le tengan miedo a la democracia directa, por lo que tendrán que luchar en sus cámaras de origen para hacer realidad las figuras democráticas en cuestión. Y, ¡De no hacerlo, entonces nos quedará claro que sólo son parte de una élite oligárquica, o sea, “gobierno de pocos”, dueños del dinero y misma clase social al servicio de unos cuantos como ya lo han demostrado por décadas, y qué por consecuencia son enemigos de esa mayoría ciudadana condenada a la miseria extrema y a vivir para siempre excluida de las ventajas y privilegios de que goza este pequeño grupo en el poder!
Antecedentes:
Ya algunas entidades federativas entre otras, han hecho el intento de legislar sobre las figuras democráticas de referencia:
- El Estado de Michoacán ya lo hizo, pero las dejó en el archivo con un compás de espera.
- El Distrito Federal ya tiene la Ley de Participación Ciudadana, pero “no incluye la revocación de mandato, herramienta básica de los ciudadanos para llamar a cuentas a los gobernantes” (Según Jhon M. Ackerman, Jornada página 19, lunes 8 de Septiembre de 2008).
La partidocracia debe saber qué desgraciadamente la democracia mal aplicada sólo sirve a unos cuantos que tienen el poder sobre el resto. Así mismo, tienen que darse cuenta que es arbitraria, puesto que ha incurrido en la inconstitucionalidad de leyes electorales, justamente porque le temen a la democracia directa.
La partidocracia habla de la democracia hasta más no poder, expresando que ésta según los partidos políticos, es la salvación, pero los hechos prueban lo contrario, la democracia representativa deja mucho que decir, ya que hasta ahora no ha podido ser la vía para responder a las demandas de tipo político, social, económico, de salud, de educación y de empleo, por que estamos entrampados en un cerco beligerante por quienes tienen los instrumentos de poder y los medios de producción sólo para los suyos, los demás que nos jodamos. ¡Por eso la miseria es devastadora y desoladora para las mayorías!
Es urgente para nuestro querido México qué se legisle sin titubeos y regateos sobre las figuras democráticas conocidas como el referendo, el plebiscito, la consulta popular, y la revocación de mandato como marco legal, para que por esta vía ¡los gobernantes se afirmen en el encargo encomendado a través del voto popular o lo pierdan para siempre!
RESPETABLES DIRIGENTES DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS:
¡ESTE ES EL TIEMPO MAS OPORTUNO QUE A LOS GRANDES GENIOS DE LA POLÍTICA LES HUBIESE GUSTADO VIVIR, PORQUE A MAGNOS RETOS BRILLANTES HOMBRES!
ILUSTRES LEGISLADORES DEL “H. CONGRESO DE LA UNIÓN”:
¡ATRÉVANSE A PASAR A LA HISTORIA EN LETRAS DE ORO COMO GRANDES REFORMADORES, ÉSTE ES EL MOMENTO!
¡MÉXICO LOS NECESITA EN BUENA LID!
Gabriel Aguilar Mendoza
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