LIDERAZGO Y SU PROCESO
Por: María Eréndira Silva Loza
1 DE 3 PARTES.
Introducción. Liderazgo, equivale a tener calidad de líder de un grupo social o colectividad, significando al mismo tiempo, mover personas agrupadas hacia una causa común y a un lugar seguro.
Cuando por azares de la vida y la ley de la causalidad, me atrevo a tomar un curso de liderazgo girado 180 grados de los tradicionales, esto es, enfocado a un 10 por ciento de teoría y el 90 por ciento de práctica vía dinámicas mueve conciencias, recibo de inmediato un golpeteo que abre mi mente, corazón y brazos, penetrando al instante un fuerte haz de luz en todo mi ser, que me permite abrevar de un cúmulo de conocimientos de altos niveles para avanzar por la vida con seguridad, con amor a mi misma, hacia mi familia y a todos los que me rodean, en armonía, entusiasmo y persistencia como jamás lo hubiera alucinado.
Este maravilloso curso fue para mi, el momento del despertar de un largo sueño, el cual me permitió descubrir que únicamente había utilizado un 60 por ciento de mi capacidad, pudiendo haber aprovechado el 100 y un extra. ¡Bendigo este día en que inesperadamente recibo la chispa que enciende la hoguera que ilumina mi vida en el momento que ésta empieza a declinar! ¡Enhorabuena!
Pasos a seguir:
1. Disciplina y convenio en cumplirla. Estoy convencida que la disciplina férrea y el pacto a cumplirla hace grandes a los seres humanos, porque sin ella los fracasos nos asaltan constantemente.
La disciplina es la llave de oro para abrir mentes y corazones, que nos lleva al éxito cotidianamente, es fundamental porque aflora nuestro liderazgo interno e incipiente, como si este fuera un genio que se pone a nuestras órdenes para realizar mágica y magnéticamente nuestras justas aspiraciones.
2. Recuerdo desde la infancia hasta el presente. A través de dinámicas exprofesas para el caso, damos un vistazo al pasado, el cual nos permite ver desde la niñez los tropiezos de nuestra vida, tales como la falta de afectividad y de valores, la carencia alimenticia y de salud, la educación y el aprecio a la familia, así como la entrega de nuestra prenda más valiosa: ¡Nuestra vida en aras de las multitudes! Así recordamos con tragos dulces y amargos nuestra existencia, con más reproches y fallas, qué aciertos.
3. La afectividad. Nos permite mostrar lo que somos sin reservas, para abrazar a los demás seres humanos, con cariño, respeto, amor, y con mucho calor afectivo, independientemente de sus defectos o virtudes, desarrollando al mismo tiempo la habilidad de verlos directamente a los ojos, ya que ellos son las ventanas del alma, a través de las cuales demostramos nuestra sinceridad para comunicarnos y lograr que sientan lo mucho que los apreciamos al estrecharlos fuertemente en nuestros brazos.
4. Nivel de conciencia. Este es el paso más importante, que me pone en acción a través de una fuerza o energía, permitiéndome manejar el sentido común de las cosas y llamándoles por su nombre, abriéndome paso entre las multitudes firme y serena, con una vitalidad que por supuesto me asombra. Anteriormente me sentía como encerrada en un cofre, pero ahora he vuelto a la vida llena de plenitud y vicisitudes sin límites, sobre todo porque me ocuparé de vivir con tranquilidad y desahogo económico. Para esta travesía o escalón de conciencia, es muy importante el poder de la visión, ya que en la medida que trabajemos en ella, nos transportaremos al pasado o al futuro, partiendo siempre del presente, al margen de si hay dolor, miedo, frustración, desprecio, desdén y desesperación por la vida.
5. Metas o “¿Tú que quieres?”. Después de todo lo expuesto hasta aquí, y de haber recordado con angustia y tristeza que carecimos de mucho contacto físico y afectivo desde pequeños, porque obviamente nuestros padres no estaban preparados para ese tipo de atenciones, las cuales fueron heredadas de generación en generación; ahora nos corresponde tocar a las puertas de nuestra mente y corazón, y preguntarnos: ¿Tú qué quieres? ¿Tú qué quieres? ¿Tú qué quieres? ¿Tú qué quieres?
Respuesta. Lo más rápido que pensamos es: Quiero ser feliz, deseo tener mucho dinero y amor desbordado, con nuestra conciencia que ha empezado a despertar, dándonos cuenta que todo ello es realmente efímero e ilusorio. Lo necesario en este caso, no es la riqueza material sino la espiritual, es decir, esa fuerza o energía interna que camina por todo nuestro cuerpo y mente, y que corretea y juega por todo ese universo nuestro, sin darnos cuenta de lo potente que es, y que está a nuestro servicio cuantas veces queramos.
Esta es la primera parte, bajo la cual intentamos develar nuestro “yo interno” o universo, por lo qué, ahora no podemos dar marcha atrás, ya que nos esperan zonas por conocer, momentos inesperados por compartir y disfrutar, así como descubrir poco a poco y paso a paso, la filosofía que nos hará felices aquí y ahora. ¡De eso estamos seguros! ¡Sigamos adelante!
María Eréndira Silva Loza
erendira_48@hotmail.com
LIDERAZGO Y SU PROCESO
Por: María Eréndira Silva Loza
1 DE 3 PARTES.
Introducción. Liderazgo, equivale a tener calidad de líder de un grupo social o colectividad, significando al mismo tiempo, mover personas agrupadas hacia una causa común y a un lugar seguro.
Cuando por azares de la vida y la ley de la causalidad, me atrevo a tomar un curso de liderazgo girado 180 grados de los tradicionales, esto es, enfocado a un 10 por ciento de teoría y el 90 por ciento de práctica vía dinámicas mueve conciencias, recibo de inmediato un golpeteo que abre mi mente, corazón y brazos, penetrando al instante un fuerte haz de luz en todo mi ser, que me permite abrevar de un cúmulo de conocimientos de altos niveles para avanzar por la vida con seguridad, con amor a mi misma, hacia mi familia y a todos los que me rodean, en armonía, entusiasmo y persistencia como jamás lo hubiera alucinado.
Este maravilloso curso fue para mi, el momento del despertar de un largo sueño, el cual me permitió descubrir que únicamente había utilizado un 60 por ciento de mi capacidad, pudiendo haber aprovechado el 100 y un extra. ¡Bendigo este día en que inesperadamente recibo la chispa que enciende la hoguera que ilumina mi vida en el momento que ésta empieza a declinar! ¡Enhorabuena!
Pasos a seguir:
1. Disciplina y convenio en cumplirla. Estoy convencida que la disciplina férrea y el pacto a cumplirla hace grandes a los seres humanos, porque sin ella los fracasos nos asaltan constantemente.
La disciplina es la llave de oro para abrir mentes y corazones, que nos lleva al éxito cotidianamente, es fundamental porque aflora nuestro liderazgo interno e incipiente, como si este fuera un genio que se pone a nuestras órdenes para realizar mágica y magnéticamente nuestras justas aspiraciones.
2. Recuerdo desde la infancia hasta el presente. A través de dinámicas exprofesas para el caso, damos un vistazo al pasado, el cual nos permite ver desde la niñez los tropiezos de nuestra vida, tales como la falta de afectividad y de valores, la carencia alimenticia y de salud, la educación y el aprecio a la familia, así como la entrega de nuestra prenda más valiosa: ¡Nuestra vida en aras de las multitudes! Así recordamos con tragos dulces y amargos nuestra existencia, con más reproches y fallas, qué aciertos.
3. La afectividad. Nos permite mostrar lo que somos sin reservas, para abrazar a los demás seres humanos, con cariño, respeto, amor, y con mucho calor afectivo, independientemente de sus defectos o virtudes, desarrollando al mismo tiempo la habilidad de verlos directamente a los ojos, ya que ellos son las ventanas del alma, a través de las cuales demostramos nuestra sinceridad para comunicarnos y lograr que sientan lo mucho que los apreciamos al estrecharlos fuertemente en nuestros brazos.
4. Nivel de conciencia. Este es el paso más importante, que me pone en acción a través de una fuerza o energía, permitiéndome manejar el sentido común de las cosas y llamándoles por su nombre, abriéndome paso entre las multitudes firme y serena, con una vitalidad que por supuesto me asombra. Anteriormente me sentía como encerrada en un cofre, pero ahora he vuelto a la vida llena de plenitud y vicisitudes sin límites, sobre todo porque me ocuparé de vivir con tranquilidad y desahogo económico. Para esta travesía o escalón de conciencia, es muy importante el poder de la visión, ya que en la medida que trabajemos en ella, nos transportaremos al pasado o al futuro, partiendo siempre del presente, al margen de si hay dolor, miedo, frustración, desprecio, desdén y desesperación por la vida.
5. Metas o “¿Tú que quieres?”. Después de todo lo expuesto hasta aquí, y de haber recordado con angustia y tristeza que carecimos de mucho contacto físico y afectivo desde pequeños, porque obviamente nuestros padres no estaban preparados para ese tipo de atenciones, las cuales fueron heredadas de generación en generación; ahora nos corresponde tocar a las puertas de nuestra mente y corazón, y preguntarnos: ¿Tú qué quieres? ¿Tú qué quieres? ¿Tú qué quieres? ¿Tú qué quieres?
Respuesta. Lo más rápido que pensamos es: Quiero ser feliz, deseo tener mucho dinero y amor desbordado, con nuestra conciencia que ha empezado a despertar, dándonos cuenta que todo ello es realmente efímero e ilusorio. Lo necesario en este caso, no es la riqueza material sino la espiritual, es decir, esa fuerza o energía interna que camina por todo nuestro cuerpo y mente, y que corretea y juega por todo ese universo nuestro, sin darnos cuenta de lo potente que es, y que está a nuestro servicio cuantas veces queramos.
Esta es la primera parte, bajo la cual intentamos develar nuestro “yo interno” o universo, por lo qué, ahora no podemos dar marcha atrás, ya que nos esperan zonas por conocer, momentos inesperados por compartir y disfrutar, así como descubrir poco a poco y paso a paso, la filosofía que nos hará felices aquí y ahora. ¡De eso estamos seguros! ¡Sigamos adelante!
María Eréndira Silva Loza
erendira_48@hotmail.com
LIDERAZGO Y SU PROCESO
Por: María Eréndira Silva Loza
1 DE 3 PARTES.
Introducción. Liderazgo, equivale a tener calidad de líder de un grupo social o colectividad, significando al mismo tiempo, mover personas agrupadas hacia una causa común y a un lugar seguro.
Cuando por azares de la vida y la ley de la causalidad, me atrevo a tomar un curso de liderazgo girado 180 grados de los tradicionales, esto es, enfocado a un 10 por ciento de teoría y el 90 por ciento de práctica vía dinámicas mueve conciencias, recibo de inmediato un golpeteo que abre mi mente, corazón y brazos, penetrando al instante un fuerte haz de luz en todo mi ser, que me permite abrevar de un cúmulo de conocimientos de altos niveles para avanzar por la vida con seguridad, con amor a mi misma, hacia mi familia y a todos los que me rodean, en armonía, entusiasmo y persistencia como jamás lo hubiera alucinado.
Este maravilloso curso fue para mi, el momento del despertar de un largo sueño, el cual me permitió descubrir que únicamente había utilizado un 60 por ciento de mi capacidad, pudiendo haber aprovechado el 100 y un extra. ¡Bendigo este día en que inesperadamente recibo la chispa que enciende la hoguera que ilumina mi vida en el momento que ésta empieza a declinar! ¡Enhorabuena!
Pasos a seguir:
1. Disciplina y convenio en cumplirla. Estoy convencida que la disciplina férrea y el pacto a cumplirla hace grandes a los seres humanos, porque sin ella los fracasos nos asaltan constantemente.
La disciplina es la llave de oro para abrir mentes y corazones, que nos lleva al éxito cotidianamente, es fundamental porque aflora nuestro liderazgo interno e incipiente, como si este fuera un genio que se pone a nuestras órdenes para realizar mágica y magnéticamente nuestras justas aspiraciones.
2. Recuerdo desde la infancia hasta el presente. A través de dinámicas exprofesas para el caso, damos un vistazo al pasado, el cual nos permite ver desde la niñez los tropiezos de nuestra vida, tales como la falta de afectividad y de valores, la carencia alimenticia y de salud, la educación y el aprecio a la familia, así como la entrega de nuestra prenda más valiosa: ¡Nuestra vida en aras de las multitudes! Así recordamos con tragos dulces y amargos nuestra existencia, con más reproches y fallas, qué aciertos.
3. La afectividad. Nos permite mostrar lo que somos sin reservas, para abrazar a los demás seres humanos, con cariño, respeto, amor, y con mucho calor afectivo, independientemente de sus defectos o virtudes, desarrollando al mismo tiempo la habilidad de verlos directamente a los ojos, ya que ellos son las ventanas del alma, a través de las cuales demostramos nuestra sinceridad para comunicarnos y lograr que sientan lo mucho que los apreciamos al estrecharlos fuertemente en nuestros brazos.
4. Nivel de conciencia. Este es el paso más importante, que me pone en acción a través de una fuerza o energía, permitiéndome manejar el sentido común de las cosas y llamándoles por su nombre, abriéndome paso entre las multitudes firme y serena, con una vitalidad que por supuesto me asombra. Anteriormente me sentía como encerrada en un cofre, pero ahora he vuelto a la vida llena de plenitud y vicisitudes sin límites, sobre todo porque me ocuparé de vivir con tranquilidad y desahogo económico. Para esta travesía o escalón de conciencia, es muy importante el poder de la visión, ya que en la medida que trabajemos en ella, nos transportaremos al pasado o al futuro, partiendo siempre del presente, al margen de si hay dolor, miedo, frustración, desprecio, desdén y desesperación por la vida.
5. Metas o “¿Tú que quieres?”. Después de todo lo expuesto hasta aquí, y de haber recordado con angustia y tristeza que carecimos de mucho contacto físico y afectivo desde pequeños, porque obviamente nuestros padres no estaban preparados para ese tipo de atenciones, las cuales fueron heredadas de generación en generación; ahora nos corresponde tocar a las puertas de nuestra mente y corazón, y preguntarnos: ¿Tú qué quieres? ¿Tú qué quieres? ¿Tú qué quieres? ¿Tú qué quieres?
Respuesta. Lo más rápido que pensamos es: Quiero ser feliz, deseo tener mucho dinero y amor desbordado, con nuestra conciencia que ha empezado a despertar, dándonos cuenta que todo ello es realmente efímero e ilusorio. Lo necesario en este caso, no es la riqueza material sino la espiritual, es decir, esa fuerza o energía interna que camina por todo nuestro cuerpo y mente, y que corretea y juega por todo ese universo nuestro, sin darnos cuenta de lo potente que es, y que está a nuestro servicio cuantas veces queramos.
Esta es la primera parte, bajo la cual intentamos develar nuestro “yo interno” o universo, por lo qué, ahora no podemos dar marcha atrás, ya que nos esperan zonas por conocer, momentos inesperados por compartir y disfrutar, así como descubrir poco a poco y paso a paso, la filosofía que nos hará felices aquí y ahora. ¡De eso estamos seguros! ¡Sigamos adelante!
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